domingo, 11 de mayo de 2008

Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Trabajadores



La Central Obrera Boliviana (COB), la Coordinación Nacional de Luchas (Conlutas de Brasil), Batay Ouvriye de Haiti y la Tendencia Clasista y Combativa (TCC) de Uruguay acaban de lanzar la convocatoria para la realización de un Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Trabajadores, los días 7 y 8 de julio de 2008, en Betim (Minas Gerais, Brasil), con la consigna Muchas Voces. Una Sola Lucha.
En la región ya actúan dos organizaciones sindicales internacionales. Una de ellas es la Confederación Sindical Internacional (CSI), recientemente surgida de la fusión de la CIOSL y la CMT, de ideología socialdemocrata y socialcristiana. En ella, actúan los sindicatos "amigos" del imperialismo yanqui y europeo y de la mayoría de los gobiernos burgueses del continente. Son los sindicatos defensores de las privatizaciones y los planes de ajuste. Es la mas fuerte en términos de aparato y manejo de fondos.
La segunda organización es la Federación Sindical Mundial (FSM) estalinista que, luego de la crisis vivida con la caída de la URS y la restauración capitalista en los ex estados obreros, comenzó a reorganizarse desde Cuba. A pesar de su fraseología de "izquierda", es también un aparato burocrático "amigo" de otros gobiernos burgueses como el de Chavez, en Venezuela, o Correa, en Ecuador.
Ninguna de las dos organizaciones son palancas en las que los trabajadores puedan apoyarse para luchar. Por el contrario, son un freno y un obstáculo para esa lucha, como lo mostraron en los procesos revolucionarios de anos anteriores cuando su principal preocupación fue "apagar los incendios" y salvarle la ropa al imperialismo y a los gobiernos burgueses. Precisamente, esa es una de la de las grandes contradicciones del proceso del continente: luchas muy agudas que no encuentran su expresión el surgimiento de fuertes organizaciones sindicales combativas.
Lo que si ha surgido, por fuera de estas organizaciones burocráticas y proburguesas, o incluso actuando dentro de ellas, son numerosos sindicatos u oposiciones sindicales que quieren y necesitan luchar contra el imperialismo, los patrones y los ataques de sus respectivos gobiernos.
Desde este punto de vista, este llamado es un reflejo del proceso de ascenso revolucionario que vive la región, desde hace varios y anos, y se ha expresado en diversos países y en formas diferentes. Es este ascenso revolucionario el que choca contra esas burocracias sindicales (sean proimperialistas, "independientes" o de "izquierda") y dan lugar al surgimiento de nuevos dirigentes y nuevas organizaciones sindicales. Es este ascenso revolucionario también el que pone a la orden del día, como tarea presente, avanzar en una coordinación de las luchas en Latinoamerica y el Caribe.

El significado de la convocatoria
En este marco, la convocatoria al Encuentro tiene un profundo significado, en varios aspectos. Veamos los mas importantes:

a) Levanta un programa de lucha común para todos los países latinoamericanos y caribeños, que incluye puntos centrales de la lucha antiimperialista, de las reivindicaciones obreras y populares y de la lucha contra las políticas de los gobiernos del continente.

b) Puede permitir avanzar en la coordinación de las luchas que hoy están dando, aisladas y separadas en cada país, aunque tienen, como hemos visto, ejes y enemigos comunes. Si las condiciones y los acuerdos lo permiten, esto podrá expresarse en alguna forma de coordinación permanente, a partir del propio Encuentro. En cualquier caso, sera un primer paso en este sentido y, al mismo tiempo, permitirá la incorporación de otras organizaciones, además de las actuales convocantes.

c) Puede tener una incidencia concreta en los procesos de cada país. Como hemos señalado, en diversos países (Argentina, Paraguay, Perú, Ecuador, Costa Rica, etc.) se están dando riquísimos procesos de reorganización sindical y de surgimientos de nuevas direcciones. Sin embargo, la mayoría de ellos se dan en forma dispersa, sin una expresión organizativa que los unifique nacionalmente. La convocatoria al Encuentro, y el desarrollo de las actividades preparatorias, puede actuar como un catalizador y como un eje unificador de estos procesos a nivel nacional. La realización de encuentros nacionales previos para discutir la convocatoria, elaborar aportes, elegir representantes, etc., pueden ser muy importantes en este sentido.

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